Day 4: Life-Giving…Disciple-Making…Spirit-Empowered
- Acts 2:42–47 (NIV84) They devoted themselves to the apostles’ teaching and to the fellowship, to the breaking of bread and to prayer. Everyone was filled with awe, and many wonders and miraculous signs were done by the apostles. All the believers were together and had everything in common. Selling their possessions and goods, they gave to anyone as he had need. Every day they continued to meet together in the temple courts. They broke bread in their homes and ate together with glad and sincere hearts, praising God and enjoying the favor of all the people. And the Lord added to their number daily those who were being saved.
- 2 Corinthians 3:6 (NIV84) He has made us competent as ministers of a new covenant—not of the letter but of the Spirit; for the letter kills, but the Spirit gives life.
Some churches feel like waiting rooms. Passive. Disconnected. A place where people quietly endure until their turn to leave arrives. Others, however, feel like living rooms. Warm. Relational. Brimming with life.
Many pastors can attest to a pivotal moment in their ministries when they chose to go from merely “running services” to cultivating a life-giving, Spirit-empowered environment. When we earnestly and honestly pray, “Lord, let people sense Your presence and Your love the moment they step onto our property,” a transformative shift occurs, and over time, stories of healing, restored relationships, and transformed lives become commonplace.
Acts 2 paints a picture of a Spirit-empowered church: devoted to teaching, fellowship, breaking of bread, and prayer; marked by signs and wonders, awe, generosity, unity, and growth. This isn’t nostalgia; it is God’s blueprint for Spirit-filled community.
As Open Bible churches, we long to be life-giving, disciple-making, Spirit-empowered congregations. That doesn’t mean we won’t face challenges or seasons of weariness, but it does mean we continually seek the presence and power of the Holy Spirit, not just better techniques.
In this season of prayer and fasting, invite the Holy Spirit to walk you through your church with fresh eyes. How does the atmosphere feel? Is there joy? Expectation? Love? Hunger for God? Or has cynicism, fatigue, or division quietly crept in? The good news is that the Holy Spirit specializes in breathing life into dry places. For encouragement and confirmation just read Ezekiel 37.
Disciple-making and life-giving culture go together. A church that truly makes disciples will see people grow in Christ, love one another, serve sacrificially, and reach the lost. A church that is life-giving will be a place where those disciples flourish and multiply.
Prayer Focus:
- Pray for a fresh outpouring of the Holy Spirit in your congregation.
- Ask the Lord to reveal any attitudes, patterns, or structures that are limiting spiritual life.
- Pray that your preaching, worship, small groups, ministries and people are filled with God’s presence and grace.
Día 4: Dadora de Vida… Formadora de Discípulos… Empoderada por el Espíritu
- Hechos 2:42–47 (NVI84) Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración. Todos estaban asombrados, y por medio de los apóstoles se realizaban muchos prodigios y señales. Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común. Vendían sus propiedades y posesiones, y compartían con todos según la necesidad de cada uno. Todos los días se reunían con perseverancia en el templo. Partían el pan en las casas y comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y gozando del favor de todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
- 2 Corintios 3:6 (NVI84) Él nos ha capacitado para ser ministros de un nuevo pacto, no de la letra sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Algunas iglesias se sienten como salas de espera. Pasivas. Desconectadas. Un lugar donde las personas simplemente resisten en silencio hasta que llega su turno para irse. Otras, en cambio, se sienten como salas de estar. Cálidas. Relacionales. Rebosante de vida.
Muchos pastores pueden dar fe de un momento crucial en sus ministerios cuando decidieron pasar de simplemente "dirigir servicios" a cultivar un ambiente vivificante y empoderado por el Espíritu. Cuando oramos con sinceridad: "Señor, permite que las personas sientan tu presencia y tu amor desde el momento en que entran a nuestra propiedad", se produce un cambio transformador y, con el tiempo, las historias de sanación, relaciones restauradas y vidas transformadas se vuelven comunes.
Hechos 2 nos presenta el retrato de una iglesia empoderada por el Espíritu: dedicada a la enseñanza, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración; marcada por señales y prodigios, asombro, generosidad, unidad y crecimiento. Esto no es nostalgia; es el diseño de Dios para una comunidad llena del Espíritu.
Como iglesias Open Bible, anhelamos ser congregaciones dadoras de vida, formadoras de discípulos y empoderadas por el Espíritu. Eso no significa que no enfrentaremos desafíos o temporadas de cansancio, pero sí significa que buscamos continuamente la presencia y el poder del Espíritu Santo, no solo mejores técnicas.
En esta temporada de oración y ayuno, invita al Espíritu Santo a caminar contigo por tu iglesia con ojos nuevos. ¿Cómo se siente el ambiente? ¿Hay alegria? ¿Expectativa? ¿Amor? ¿Hambre de Dios? ¿O el cinismo, el desgaste o la división se han infiltrado
silenciosamente? La buena noticia es que el Espíritu Santo se especializa en dar vida a los lugares secos. Para ánimo y confirmación, lee Ezequiel 37.
La formación de discípulos y una cultura dadora de vida van de la mano. Una iglesia que verdaderamente hace discípulos verá a las personas crecer en Cristo, amarse unas a otras, servir con sacrificio y alcanzar a los perdidos. Una iglesia dadora de vida será un lugar donde esos discípulos florecen y se multiplican.
Enfoque de Oración:
- Ora por un nuevo derramamiento del Espíritu Santo en tu congregación.
- Pide al Señor que revele cualquier actitud, patrón o estructura que esté limitando la vida espiritual.
- Ora para que tu predicación, adoración, grupos pequeños, ministerios y personas estén llenos de la presencia y la gracia de Dios.